
La preocupante permisividad en la normativa actual
La seguridad contra incendios en edificios es un aspecto fundamental para la protección de vidas humanas y bienes materiales. Sin embargo, la normativa española, regulada por el Código Técnico de Edificación (CTE), presenta deficiencias significativas en comparación con otros países europeos. Esta es la alerta que han lanzado AFELMA (Asociación de Fabricantes Españoles de Lanas Minerales Aislantes) y la APTB (Asociación Profesional de Técnicos de Bomberos) en el Senado.
Una normativa desactualizada que permite materiales combustibles
Durante su comparecencia en la Comisión de Vivienda y Agenda Urbana del Senado, Miguel Ángel Gallardo, presidente de AFELMA, destacó que la normativa actual permite el uso de materiales combustibles en fachadas y sistemas de aislamiento térmico, aumentando el riesgo de propagación del fuego. En países como Francia, Alemania y Rumanía, ya se han implementado regulaciones estrictas para minimizar este peligro, mientras que en España sigue existiendo una permisividad alarmante.
Datos alarmantes sobre incendios en España
- En 2023, el número de víctimas mortales por incendios aumentó un 6% respecto al año anterior.
- El 69% de los incendios se producen en edificios residenciales, donde la rapidez de propagación del fuego es un factor clave.
- La rehabilitación energética de edificios muchas veces emplea materiales combustibles, comprometiendo la seguridad estructural.
La reforma del CTE: una oportunidad para mejorar la seguridad
El Gobierno está revisando el Código Técnico de Edificación (CTE) para alinearlo con la Directiva Europea sobre eficiencia energética de los edificios. AFELMA y APTB instan a que esta reforma no se limite a la eficiencia energética, sino que también incorpore medidas estrictas de protección contra incendios, como:
- Prohibición de materiales combustibles en fachadas y sistemas de aislamiento en edificios de gran altura o de alto riesgo (hospitales, residencias de mayores, centros escolares).
- Incorporación obligatoria de barreras cortafuegos en fachadas ventiladas para evitar la propagación del fuego.
- Clasificación específica de edificios de alto riesgo, con requisitos de seguridad más estrictos.
- Fomento de la instalación de detectores de humo, una medida sencilla y económica que podría salvar muchas vidas.
Sostenibilidad y seguridad: un binomio inseparable
Un edificio sostenible no solo debe ser energéticamente eficiente, sino también resiliente ante incendios. La destrucción de un inmueble por el fuego implica:
- Pérdida de recursos y generación de residuos.
- Emisiones contaminantes por la combustión de materiales.
- Impacto económico y social, afectando familias y negocios.
Por ello, avanzar en seguridad contra incendios también es una estrategia para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
Conclusión
Es imprescindible que la revisión del CTE incorpore criterios más estrictos de protección contra incendios. Solo así podremos garantizar edificios más seguros y sostenibles, alineados con los estándares europeos y con la seguridad de las personas como prioridad.